top of page
Espacio de trabajo moderna

Zapallos agridulces para la mesa dominguera

  • 14 ene
  • 2 Min. de lectura

El mi casa, los domingos normalmente lo pasamos con la familia o los amigos. Es ese día donde cada uno trae algo para compartir y disfrutar juntos, comentando alguna novedad o reviviendo con risas alguna anécdota pasada.

Ya sea para acompañar una parrilla o carne al horno, esta guarnición es, además de rica, muy versátil.


Simple, justo y equilibrado

La base es clara: zapallo asado al horno, cortado en gajos grandes, bien dorado, con bordes apenas caramelizados y pulpa tierna. El secreto está en no apurarlo: horno medio, tiempo suficiente y un buen aceite para que haga su trabajo. Yo cubro la asadera con papel aluminio, pero eso es opcional.

A ese fondo dulce natural se le suma queso azul (roquefort) desgranado, que aporta intensidad y un punto salino necesario, y nueces pecán tostadas, que suman textura y profundidad. Nada sobra, nada falta.


El detalle de la miel y pimienta negra

Acá aparece lo que termina de cerrar el plato.

Unos hilos de miel, agregado al final, con el zapallo todavía caliente. No para endulzar de más, sino para equilibrar. Y enseguida, pimienta negra recién molida (o en granos, para los valientes).



La combinación de miel y pimienta funciona porque hace dos cosas al mismo tiempo:


  • realza el dulzor del zapallo


  • corta con el picor justo, sin tapar sabores


Un acompañante con carácter

Este plato no compite con otro, lo complementa. Va perfecto al centro de la mesa, servido en fuente, para que cada uno se sirva. Funciona tanto con carne de vaca, cerdo o pollo a la parrilla.


No necesita presentación rebuscada ni pasos complicados. Solo buen producto, tiempos correctos y ese detalle final de miel, pimienta y una ramita de romero para sumar a esa estética impecable.


Cuentenme si ya la conocen o pídanme la receta en Hobby Fan! (al inicio)

 
 
 

Comentarios


© 2025 Creado por Hobby.

Todos los derechos reservados.

bottom of page